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1 – La historia de Noé, que la paz esa él:


1 – La historia de Noé, que la paz esa él:

u pueblo era un pueblo creyente que adoraba únicamente a Dios, creía en el Último Día, hacían buenas obras, etc. Entonces, murió dicha generación de personas y debido a ello la tristeza afectó a los demás, dadas la bondad y la moralidad de los difuntos. Decidieron erigir estatuas en su honor a las cuales dieron los siguientes nombres: Wadd, Suwa’, Yaghuz, Ya’ùq, y Nasr. La gente se acostumbró a dichas estatuas e hicieron de ellas un símbolo que les recordaba a esos hombres Santos que murieron. La gente de la ciudad veneraba a dichas figuras con la intención de venerar y respetar a dichos difuntos. Pasaron épocas y épocas, y murieron los padres, crecieron los hijos, y cada generación fue añadiendo paulatinamente cosas nuevas con el fin de mostrar su respeto y sumisión ante dichas estatuas, llegando estas últimas a ocupar un sitio privilegiado en los corazones de la gente. Acto seguido, la siguiente generación empezó a adorar a estas imágenes y a afirmar que son dioses ante los cuales uno debe postrarse y someterse. De esta forma, les adoraron plenamente y un gran número de ellos se extravió.

Fue entonces que Dios envío entre ellos a Noé, que la paz sea con él, para enviarles al camino recto, avisarles contra la adoración de los ídolos y llevarles a la adoración de Dios, glorificado sea. Así pues llegó Noé a su pueblo …: “Y, ciertamente, enviamos a Noé a su pueblo, y dijo: “¡Pueblo mío! Adorad [sólo] a Dios: no tenéis más deidad que Él. ¿No vais, pues, a ser conscientes de Él?”” [Al-Mu’minun:23]

Lo tacharon de mentiroso y no aceptaron nada de lo que se les decía, sus avisos de un inminente castigo de Dios, alabado sea, y les dijo: “¡Temo, en verdad, que os sobrevenga el castigo de un día terrible!”
[Ash-Shu’ara’:135]

Ellos contestaron: “Los notables de su gente respondieron: “¡En verdad, vemos que estás claramente extraviado!”” [Al-Aaraf:60]

Noé les respondió: “[Noé] dijo: “¡Pueblo mío! No hay en mí extravío sino que soy un enviado del Señor de todos los mundos. Os traigo los mensajes de mi Señor y os doy buen consejo: pues sé [por revelación] de Dios lo que vosotros no sabéis.” [Al-Aaraf:61-62]

Su pueblo se extrañó de lo que decía Noé y empezaron a decir: no eres más que un ser humano como nosotros, ¿cómo es posible que sea su mensajero de Dios? Y ciertamente, aquellos que te siguieron no son más que un grupúsculo de personas débiles y deleznables. Además, no tenéis preferencia alguna sobre nosotros porque ni tenéis más dinero ni más estatus social. Más bien, creemos que sois unos mentirosos y que vuestras alegaciones son falsas. Entonces, se dijeron unos a otros: “¡Este no es sino un mortal como vosotros que busca la supremacía sobre vosotros! Pues, si Dios hubiera querido, sin duda habría hecho descender ángeles; [además,] no hemos escuchado esto acerca de nuestros antepasados remotos No es más que un loco: tened, pues, paciencia con él por un tiempo.” [Al-Mu’minun:24-25]

Y algunos animaron a los demás a seguir adorando a los ídolos: “pues dicen [a sus seguidores]: “¡No abandonéis jamás a vuestros dioses: no abandonéis a Wadd ni a Suwaá, ni tampoco a Yaguz ni a Ya’uq ni a Nasr!”” [Nuh:23]

Entonces, les dijo Noé, que la paz de Dios sea con él: ¿Os resulta extraño que os llegue una amonestación de vuestro Señor a través de un hombre de entre vosotros mismos, para que os advierta, y para que os hagáis conscientes de Dios, y seáis agraciados con Su misericordia?” [Al-Aaraf:63]

Noé siguió un método de delicadeza y sutilidad con ello. Sin embargo, ello no hizo más que aumentar la obstinación de su pueblo. El profeta insistió en invitarles en todo momento a su mensaje diciendo: “[Y pasado un tiempo, Noé] dijo: “¡Oh Señor mío! Realmente, he llamado a mi pueblo noche y día, pero mi llamamiento no ha hecho sino que se alejen cada vez más [de Ti]. Y, ciertamente, cada vez que les llamaba para que les dieras Tu perdón, se llevaban los dedos a los oídos, se cubrían con sus vestiduras, se mostraban obstinados, y se volvían [aún más] altivos en su soberbia.” [Nuh:5-7]

Los invitó siguiendo todo método posible: “Y en verdad, les hablé públicamente, y también en privado; y dije: “‘¡Pedid perdón a vuestro Señor –pues, realmente, Él es sumamente indulgente!”” [Nuh:9-10]

Pero algunos se inventaron pretextos banales diciendo: “Respondieron: “¿Vamos a creer en ti, cuando [sólo] te siguen los [seres] más miserables?”” [Ash-Shu’ara’:111]

Noé, que la paz de Dios sea con él, les contesto en un tono siendo amabilidad y remembranza: “Dijo: “¿Y qué conocimiento puedo tener yo de lo que hacían [antes de venir a mí]? [Ash-Shu’ara’:112]

Les dijo: “Su ajuste de cuentas incumbe sólo a mi Señor: ¡si tan sólo entendierais [esto]!”” [Ash-Shu’ara’:113]

Y añadió Noé: “No rechazaré, pues, a [ninguno de] esos [que se declaran] creyentes.” [Ash-Shu’ara’:114] “Y no voy a rechazar a [ninguno de] los que han llegado a creer.” [Hud:29]

¿ Cómo puedo expulsar a gente que creyeron en mí, me han apoyado y ayudado para propagar mi mensaje? Y les dijo: “Oh pueblo mío, ¿quién me protegerá de Dios si les rechazo? ¿Es que no vais a tener esto presente?” [Hud:30] “No soy más que un advertidor explícito.” [Ash-Shu’ara’:115]

Advierto a toda la gente, sin diferenciar entre notables y bajos, ricos y pobres, mayores y menores, blancos y negros, etc. Cuando su pueblo dejó de protestar y vieron que no podían refutar las evidencias que mencionaba Noé, la paz sea con él, empezaron a amenazarle con apedrearle: Dijeron: “¡En verdad, si no cejas en tu empeño, Oh Noé, serás sin duda lapidado a muerte!”
[Ash-Shu’ara’:116]

El ultimo mensaje

“Muhammad es el mensajero que trajo el Islam, y con ello es el último eslabón en la cadena de mensajero que trajeron el gran mensaje.”

Wolf-Braun Arenther

Prof. en universidades austriacas

Una vez supo Noé, que la paz sea con él, con certeza que su pueblo se negaba a aceptar cualquier lógica ni a dejarse guiar, suplicó a Dios, glorificado sea, para que lo salvase de tales personas obstinadas: “[Entonces] rezó: “¡Oh Señor mío! ¡En verdad, mi pueblo me ha desmentido: expón, pues, la verdad entre ellos y yo, y sálvame a mí y a los creyentes que están conmigo!””
[Ash-Shu’ara’:117-118]

Y cuando Noé intentaba hacer que su pueblo temiera el castigo de Dios, ellos insistían en la incredulidad y algunos de ellos se mofaban diciendo: “¡Haz, pues, que caiga sobre nosotros aquello con lo que nos amenazas, si eres un hombre veraz!” [Hud:32]

Noé les contestó: Ciertamente, este asunto no está en mis manos: “Sólo Dios puede hacer que caiga sobre vosotros, si así lo dispone.”[Hud:33] “Mi consejo no os será de provecho -por mucho que yo quiera aconsejaros bien-.”[Hud:34]

Dios, alabado sea, le reveló: “No creerá de tu gente sino los que ya han llegado a creer. No te aflijas, pues, por lo que hagan.” [Hud:36]

La arrogancia y la distorsión de la historia

En la Edad Media, los cristianos empezaron a convencerse en sus escritos de las diferencias entre las razas humanas que menciona el libro de Génesis. Añadieron a ellas nuevas categorías raciales e hicieron creer a la gente que los hombres de la iglesia son descendientes de Sem, que los caballeros descienden de Jafet, y que los pobres son la descendencia de Cam, hijo de Noé, que la paz sea con él. Esto llegó al extremo de que en 1964, el senador de West Virginia, Burd Robet, usara la historia de Noé como pretexto para mantener la política de segregación racial en EE.UU.

Por lo tanto, la prueba ya estaba establecida y su pueblo carecía de cualquier pretexto habiéndose extendido su misión alrededor de diez siglos y habiendo perdido Noé cualquier esperanza en ellos. Entonces, se dirigió a Dios, glorificado sea, diciendo: “Y Noé dijo: “¡Oh Señor mío! No dejes sobre la tierra a uno sólo de esos que niegan la verdad: pues, ciertamente, si les dejas, [intentarán por todos los medios] extraviar a los que Te adoran, y no engendrarán sino maldad y terca ingratitud.” [Nuh:26-27]

Fue entonces que Dios le reveló construir su arca: “Y entonces le inspiramos: “Construye, bajo Nuestra mirada y según Nuestra inspiración.” [Al-Mu’minun:27]

Y empezó a fabricarla: “Y [así Noé] se puso a construir el arca; y siempre que los dignatarios de entre su gente pasaban junto a él, se burlaban de él.” [Hud:38]

Noé, que la paz sea con él, les contestaba con cortesía y amabilidad: “[Entonces les] dijo: “Si os burláis de nosotros, ciertamente, nosotros nos burlamos de vosotros [y de vuestra ignorancia] tal como vosotros os burláis.” [Hud:38]

Y les recordaba el inminente castigo de Dios con la esperanza de que el miedo hiciese que volviesen a sus cabales: “Pero en su momento habréis de saber a quién le sobrevendrá [en este mundo] un castigo que le cubrirá de ignominia, y sobre quién recaerá un castigo duradero [en la Otra Vida]!”” [Hud:39]

Se puso a trabajar esforzadamente hasta que completó la construcción de la nave.

Luego, Dios, alabado sea, ordenó a Noé llevar en el arca a quienes habían creído en él, y además transportar a una pareja de cada animal: “Y cuando llegó Nuestro decreto, y las aguas brotaron a torrentes sobre la faz de la tierra, dijimos [a Noé]: “Lleva a bordo de este [arca] a una pareja de cada [clase de animal] de ambos sexos, así como a tu familia -a excepción de aquellos contra los cuales [Nuestra] sentencia ha sido ya dictada -y a todos los que han llegado a creer.” Pues, sólo unos pocos [del pueblo de Noé] compartían su fe.” [Hud:40]

Transportó a quienes habían creído en él e incluyó una pareja de cada animal: “Entonces dijo [a sus seguidores]: “¡Subid a este [arca]! ¡En el nombre de Dios serán su curso y su fondeo! ¡Ciertamente, mi Señor es en verdad indulgente, dispensador de gracia!”” [Hud:41]

Y cuando Noé y aquellos que le acompañaban subieron a bordo del arca y colocó a los animales cada uno en su lugar, empezó a llover intensamente, y de los manantiales de la tierra empezó a emanar agua en abundancia.“Abrimos entonces las puertas del cielo a un agua torrencial, e hicimos que la tierra reventara en manantiales, de forma que las aguas se encontraran para un fin prescrito: pero a él lo transportamos en aquella [nave] hecha de [simples] tablas y clavos, que navegó bajo Nuestra mirada: recompensa para aquel que había sido rechazado con ingratitud.” [Al-Qamar:11-14]

Entonces, Noé, que la paz sea con él, divisó a su propio hijo que no había creído, intentando huir del diluvio. Y le llamó: ““¡Oh hijo mío! ¡Sube con nosotros, y no te quedes con los que niegan la verdad!”” [Hud:42]

No obstante, el hijo rechazó la fe, no aceptó el consejo de su Padre y le contestó: “Respondió: “Me refugiaré en una montaña que me proteja de las aguas.”” [Hud:43]

Noé le miró con pena y le dijo: “[Noé] dijo: “¡Hoy no hay protección [para nadie] del decreto de Dios, salvo [para] aquellos que hayan merecido [Su] misericordia!”” [Hud:43]

Y de repente: “Y una ola se interpuso entre ellos, y [el hijo] fue de los que se ahogaron.” [Hud:43]

Y el corazón de Noé, que la paz sea con él, se conmovió por su hijo y suplicó a su Señor, alabado sea, para que salvara a su hijo ya que Dios le había prometido la salvación de su familia. Dijo Noé, que la paz sea con él: ““¡Oh Señor mío! ¡En verdad, mi hijo era parte de mi familia; y, en verdad, Tu promesa se cumple siempre, y Tú eres el más justo de los jueces!”” [Hud:45]

Y Dios le contestó que su promesa sólo incluía la salvación de los miembros de su familia piadosos que estaban con él, y dijo: “[Dios] respondió: “¡Oh Noé! Ciertamente, él no era de tu familia, pues era, en verdad, de conducta inmoral.”” [Hud:46]

Es decir, no hay intermediadores en la religión. No es parte de tu familia ni le beneficia el haber sido tu hijo mientras no haya creído en Dios y en su unicidad.

Después de que el agua cubriera toda la tierra y acabase con todos los incrédulos: “Y se dijo: “¡Oh tierra, traga tus aguas!”” [Hud:44]

Y así la tierra absorbió el agua que había brotado de ella y al cielo se le reveló: “Y, ¡Oh cielo, detén [tu lluvia]!” [Hud:44]

La lluvia dejó de caer: “Y el arca se posó sobre el monte Yudi.” [Hud:44]

Es una montaña sobre la cual se posó el arca. Entonces, se le reveló a nueve, la paz sea con él: “¡Oh Noé! Desciende con Nuestra paz, y con [Nuestras] bendiciones sobre ti y sobre las gentes [que te acompañan).” [Hud:48]

Noé se bajó del arca junto a los creyentes que le acompañaba y construyeron una ciudad. Allí plantaron árboles y soltaron a los animales que habían traído. Así empezó de nuevo la humanidad en la tierra y empezaron los humanos a multiplicarse.

Una humillación de los Profetas

Después comenzó Noé a labrar la tierra, y plantó una viña; y bebió del vino, y se embriagó, y estaba descubierto en medio de su tienda. Y Cam, padre de Canaán, vio la desnudez de su padre, y lo dijo a sus dos hermanos que estaban afuera. Entonces Sem y Jafet tomaron la ropa, y la pusieron sobre sus propios hombros, y andando hacia atrás, cubrieron la desnudez de su padre, teniendo vueltos sus rostros, y así no vieron la desnudez de su padre. Y despertó Noé de su embriaguez, y supo lo que le había hecho su hijo más joven, y dijo: Maldito sea Canaán; Siervo de siervos será a sus hermanos. Dijo más: Bendito por Jehová mi Dios sea Sem, y sea Canaán su siervo. (Génesis, cap. 9)Como comentario de este pasaje menciona el Talmud babilónico, Libros de Sanhedrin, pág. 70, que Canaán o Cam castró a Noé y cometió actos inmorales con él. Acciones impensables en un noble profeta.